Yo no se si me estoy haciendo viejo o es que los tiempos avanzan que es una barbaridad.
Hoy todo aquello queda demasiado atrás y no sólo se ha superado sino que, en mi opinión, los mediados de los noventa se recordarán, una vez superada la “Etapa Nirvana”, como un fundidero de músicas donde lo que se han denominado etiquetas están a punto de verse radicalmente alteradas y si no pasan a la historia es porque a los críticos poco currantes y a las casas de discos les interesa definir a los grupos con tres (o menos) palabras.
Pero hay casos en los que no es tan sencillo. Es entonces cuando es más fácil acudir al vocabulario de Karlos Arguiñano para definir el sabor que nos deja un grupo entre tímpano y tímpano.
El Plato De Hoy
“Olla Al Estilo Malamente”
En primer lugar vamos a pegarle un mordisquito al sonido de guitarra. Umm, es fuerte, distorsionado, pero ecualizado a bajo volumen, con lo cual no destaca. Está claro que el grupo no se decanta por los sabores fuertes.
A ver qué hay por aquí…. hombre, si es Sole con su bajo dándole un acompañamiento, al igual que las patatitas, justo y necesario. Ni más ni menos.
Y al igual que la última cucharada de arroz, tan inquieta que tienes que empujar con los dedos para comerla, tenemos a Alex, dinámico e incansable, golpeando desde el fondo del potaje.
Como pasa con los garbanzos, que parecen todos iguales siendo siempre diferentes, tenemos a Ana y Valentín poniendo la materia prima de toda buena olla. Y el caso es que el sabor me suena. La voz de Valentín es muy parecida a la de Germán Coppini en los primeros tiempos de Siniestro Total y la de Ana es muy fresca y descarada, como aquellas cantantes que se empezaban a soltar la melena en los tiempos de la movida. Todo esto hace que el dúo ofrezca, más que olor, esencia a “Reserva de los Ochenta” lo cual no es malo, ni mucho menos; es más, es de agradecer en estos tiempos en los que abundan depresivas canciones y quedan reminiscencias de Héroes pseudo-filosóficos, un poquito de cachondeo y buen humor, ¡que la llegada del fin de milenio parece que nos estaba sentando un poco mal!
Y volviendo a nuestro guiso antes de que se nos queme, no nos podemos olvidar de lo que, volviendo a Arguiñano, yo llamaría el fundamento de esta variedad de potaje. Estoy hablando de Miguel, el cual, con su bajo de cinco cuerdas se mete a guitarrero consiguiendo para el guiso un sabor diferenciado y, debido a su mesuramiento con este ingrediente, fácil de paladear.
Y ya que Malamente se dan una vueltecita a menudo por los ritmos negros, podemos apreciar una ramita de ská, unas hojitas de reggae y un poquito del tarrito de las esencias funk, con lo cual les sale una comidita rica, rica….
Bueno, esto ha sido todo por hoy. Recordad que este guiso se digiere mejor si es regado con unas cervecitas, kalimocho, mucho bailoteo….. ah, ¡y un poco de perejil !
Malamente son :
- Alex : Batería
- Sole : Bajo
- Miguel : Bajo solista
- Jorge : Guitarra
- Ana : Voz
- Valentín : Voz
Ya está a la venta su primera maqueta.
Comentario por: Félix Vera.
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